Como sabéis los macarons tienen su origen en Francia, y se pueden hacer con infinidad de rellenos y colores. Por eso hemos preparado estos macarons de praliné de avellanas con chocolate que hemos coloreado con un bonito color rosa.
Ya habíamos hecho unos de chocolate y caramelo, y ahora vamos a aprender a hacer otro relleno que también es delicioso y que no tiene nada que envidiar al anterior. Seguro que no vamos a saber por cual decidirnos. Ahora que le hemos cogido el punto a la masa creo que los podemos hacer de cualquier sabor.
La primera vez no suelen quedar bien las galletas, depende mucho de la humedad ambiental y hay que dejarlas secar bien para que se les haga el típico pié. Pero una vez que le hayáis cogido el punto saldrán perfectos, y si no tampoco importa, están igual de buenos.

Ingredientes para las galletas:
- 125 g. de harina de almendras
- 3 claras de huevo
- 200 g. de azúcar glass
- 40 g. de azúcar blanco
Ingredientes para la ganaché de chocolate:
- 100 g. de chocolate de cobertura
- 150 ml de nata (crema de leche) liquida para montar
Ingredientes para el praliné de avellanas:
- 120 g.de avellanas
- 80 g. de azúcar
- 8 g. de agua
Preparación de las galletas:
Batimos las claras a punto de nieve con el azúcar blanco.

Le añadimos el colorante rojo.

Hay que mezclar la harina con el azúcar glass y tamizar la mezcla dos veces. Le añadimos las claras batidas a punto de nieve, a las que le hemos añadido el azúcar blanco y el colorante rojo, y mezclamos con movimientos envolventes.


Lo dejáis secar hasta que por arriba al tocarlo no manchen,mientras preparamos la crema.
Preparación del ganaché:
Poner en un bol el chocolate partido, calentáis la nata (crema de leche) al fuego hasta que hierva, apartáis del fuego y cubrís el chocolate, se mezcla hasta que se deshaga y se reserva.

Preparación del praliné:
Se puede preparar con antelación porque se conserva varias semanas en la nevera en un tarro de cristal.
Mezclar el azúcar con el agua y poner en una sartén hasta que hierva. Se añaden las avellanas y se remueve todo a fuego medio, cuando se haya mezclado bien subimos el fuego hasta que caramelice y lo extendemos sobre papel vegetal hasta que enfríe.

Una vez que este frío lo molemos hasta que se forme una pasta.


Cuando estén preparados y hayan reposado los rellenamos con la crema que previamente habremos montado con las varillas al sacarla de la nevera.
Probarlos, aunque parece complicado si nos organizamos es muy fácil de hacer.


